¿Recuerdas este lugar?
Fue con esa pregunta donde su rostro se iluminó, en su sonrisa solo habian palabras de cariño y agrado, sus ojos reflejaban mi cara con un tono serio, sin embargo, ella estaba irradiando alegria.
Asintio con la cabeza, me puso su mano, esa mano que a mi parecer era unica, maravillosa y por más que deseaba encontrar un defecto para no acercar esa guadaña a mi rostro, era inevitable, la mania de ser masoquista, de saber que estaría en el cielo para luego caer donde nunca jamás un hombre había llegado, sin embargo acepte, me dejé caer en sus brazos y cerre mis ojos, por mi cabeza pasaron mil cosas, desde un golpe hasta un “te quiero”, fue en ese momento donde mi piel se erizó, mi corazón latió más rapido de lo normal y por mi cabeza no pasaba pensamiento alguno, solo me pude dedicar a sentir, sentir como mis agrietados labios eran rozados por su contraparte femenina, donde eran tibios, un poco humedos pero le daba el toque de perfeccion, poco a poco nuestras bocas se abren y dejan llevar todo ese sentimiento sin cuestionar siquiera si es lo correcto o no. Sin terminar aun siento algo humedo en mi rostro, abri mis ojos, sus dulces gotas bajan desde sus ojos hasta mis mejillas, sin poder hablar, me quito el aliento y la palabra con una frase.-“Perdoname.”

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